6.9.12

Viceversa


Brad: Tienes el síndrome de la cabeza gacha
Andy: ¿Cómo dices?
Brad: Sí, tienes el síndrome de la cabeza gacha, su síntoma es sumisión y su afección física es una pelota entre el cuello y la espalda.
Andy: Yo no sufro de ese síndrome.
Brad: Sí, si que lo sufres. Porque tienes esa pelota, vas con la cabeza gacha, por que la vida de las personas que te rodean es una miseria y a ti te hacen sentir sumiso y culpable de todas y cada una de sus desgracias.
Andy: Pensaba que la frustración era mía.
Brad: No. Tu no sientes frustración, tan solo compadeces ese estado porque eres capaz de entenderlos.
Pero realmente no estas frustrado, tu eres libre, tu corazón realmente esta lleno de sentimientos y amor recíproco con alguien que te mira de frente y no vive por y para sus desgracias. Si no que ese alguien te habla con la sinceridad que tus ojos desprenden y lo hace desde el alma.
Andy: ¿Quieres decir que sufro un bucle de constante ansiedad y depresión, por nada?
Brad: Puede que sea esa la pregunta clave. Solo sabría dos posibles respuestas. La existencialista; es la más propensa a buscar una explicación totalmente rebuscada de los comportamientos sociales y sus repercusiones tanto personales como mentales con respecto a la frustración de nuestro ser, o seres, ajenos a nuestras vidas; y la pragmática; pues esta busca de una manera más intencionada y directa a esa persona que es totalmente insolente y farsante y no siente vergüenza ninguna por escurrir un problema, llamémosle equis, a alguien que no sufre de dependencia, pero si de escepticismo.
Aun así, la decadencia de ser de una manera u otra es inmediata. Lo triste es buscar a un culpable de ello, creando como tu bien dices un bucle ansioso-depresivo en una persona vulnerable.
Andy: No hacía falta que me soltaras todo este rollo metafísico y revolvieras tanto en el meollo de las relaciones sociales y sus consecuencias.
Brad: Tú me preguntaste. Pero ahora que ya lo sabes, ¿sigues pensando que sufres y estás frustrado?
Andy: Pues no lo sé. Ahora estoy confuso, a veces siento que sufro y otras que estoy frustrado. No se si la esencia de vivir es sentir esas dependencias tan estúpidas por cosas que uno piensa o dice o por las que puedan pensar y decir los demás.
Brad: La esencia de vivir, no radica en depender de algo. La esencia de vivir es sentir que eres quien realmente quieres ser, que no tienes ningún prejuicio por las dificultades que ello conlleve con el enfrentarse a los simples y mezquinos momentos que se puedan vivir y que aceptas, con total integridad, que por encima de aquello o aquellos, todo da igual. Pues al fin y al cabo uno es quien es y por más que le pidan que cambie ciertos aspectos de su vida, nunca dejara de ser una persona con principios y moralidad.
Andy: ¿Sigo teniendo esa pelota entre el cuello y la espalda?
Brad: No. Ahora ya no está. Ha desaparecido.

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