30.9.12

After dark


Vive sin ser ni sentir sus latidos. Sin respirar lentamente aires gélidos. Sin caminar entre calles solitarias y entrecortadas por semáforos en ámbar. 
Vive entre aquellos suspiros, fantasmagóricos, presa de escalofríos y quiméricas voces. Vagabundo de sus propios pasos. Y cada una de sus pisadas esta condenada a no tener sombra. 
Sin derecho a respirar el aire contaminado, sin agallas de abandonar cada uno de sus errores, sin saber que su tiempo nocturno es el que por siempre vivirá entre sus carnes, sus huesos, sus alientos y sus más deseosos y prohibidos sueños. 
Allá en mitad de la noche, sin rumbo fijo, sin paso seguro, traspasa el asfalto y se adentra en lo más hondo de su corazón entre lo más ínfimo y exasperante del ser. Deambulando, ansiando con gula una simple y directa línea hacia el odio, aquella que lleva hacia el infierno.
continuará...

1 comentario:

  1. Guau, como rompe ese último párrafo con el resto, con la quietud y la calma de una tristeza y un desconcierto creciente en mitad de la noche...
    Me ha encantado Alma :) Espero la continuación.

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