11.6.12

Fonambulista


Como preso de un sueño eterno, sus palabras son presas y esclavas de sueños y sufrimientos que a lo largo de su divina existencia se han anclado en sus entrañas. Había dejado de detener sus pasos, había dejado de detener también aquellas palabras que salían con pausa de sus finos labios, creando suspiros entrecortados o jadeos con sonidos apagados y había dejado de ser sombra para ser invisible a los ojos de cualquiera.
Conocía razones por las que era un fonambulista, pues ellas le describían como un ser híbrido entre el sonambulismo y lo funambulista que jugaba a tantear por las noches barandas de hierro de diez milímetros de anchas por las que andar con los brazos en cruz, o abría puertas cerradas con llave colando sus diminutos y finos dedos por los cerrojos, o subía y bajaba peldaños como si fueran escaleras mecánicas que nunca se detienen, aunque se pare el tiempo.
Sus susurros eran silenciados por manos invisibles, su cuerpo se había hecho etéreo en el aire y por eso pasaba inadvertido por pasillos, pisos, escaleras, ascensores o incluso por entre las prendas de las personas que se apoyaban en sus regazos.

1 comentario:

  1. ¡Has vuelto y con mucha más fuerza! Me encanta.

    P.D: Acabo de ver que me tienes en tus inspiraciones, no sabes la ilusión que me ha hecho verme ahí. Muchísimas gracias, en serio <3

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