29.12.11

La chica pájaro //2


La chica pájaro suele tener siempre los pies fríos de andar como un alma vagabunda por los pasillos de la casa donde habita.
Ella no necesita ropa, siempre va desnuda de un lado para otro. Ya que en su mundo no existen los retazos de ropa, sino que cada uno anda descalzo, con el rostro híbrido (casi casi enmohecido) y sus cuerpos amoratados y semi congelados por el frío. Sin embargo ella, no parece molestarle el frío, es todo lo contrario, a ella no le importa mostrar sus marcas violáceas en sus piernas y esas heridas minúsculas que yacen en la planta de sus pequeños pies. Le daba igual, mientras ella pueda volar, volará durante horas y horas bajo las gélidas noches de invierno.
Aunque hay veces, o eso cuentan las pocas personas que la han visto, que no vuela por ese ancho y oscuro cielo, sino que anda descalza con sus alas alicaídas como dos plomadas que arrastran dolores de espalda y su cabeza de chica pájaro cabizbaja.
Antes de anoche fue una de esas noches que no voló, y eso me lo contó una de esas personas que la observaba, y es un híbrido como ella. Es el chico pájaro más tímido que he conocido nunca, y sabía todo acerca de ella. Conocía sus marcas, tanto las heridas en la planta de sus pies como los moratones presos entre sus muslos, sabía de sus miedos, conocía a la perfección cada una de sus respiraciones entrecortadas cuando ella lo observa de reojo, sabe de esos sueños que ha dejado anclado en lo más profundo de su jaula, distingue a lo lejos los chasquidos de sus dedos cuando esta cansada y sabe de sus exhalaciones de vaho y nieve que escapan por la boca que tanto anhela.
El piensa que esta sola porque no ha conocido nunca a nadie que la haya sacado de esa fría jaula de metal. Que le haya dado un resquicio de esperanza en ese mundo gris y opaco que vive.
Pero sin embargo, quiere intentar mirarle a la cara, decirle que la admira, que la observa por las noches cuando anda descalza y sin rumbo y de sus deseos de abrazarla, pero su timidez le supera y esas ansias de acercarse a ella se estiran y se contraen como si dos manos lo arrastraran a un pozo sin fondo. Y sus intentos se desvanecieran como un grito ahogado.

1 comentario:

  1. Espero que se atreva a superar su timidez y mire a la chica pájaro a los ojos, que seguro que en cuanto sus corazones se encuentren echarán a volar juntos :)
    Un beso enorme bonita, y Feliz Navidad!

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